IA, búsqueda y ecommerce, el verdadero cambio empieza dentro de tu web
Menos apocalipsis, más responsabilidad
¡Hola Gente! Por aquí Andrés Barreto una semana más, y bienvenidos a esta edición #166 ecomMARTECH de los sábados.
En los últimos meses el discurso se ha polarizado:
“La IA va a acabar con Google”, “todo pasará dentro de los GPT”, “el ecommerce va a perder el control del funnel”.
Demasiado ruido. Y curiosamente, poco foco en donde realmente se está produciendo el cambio.
Mi punto de vista es claro, el mayor impacto de la IA en ecommerce afecta al descubrimiento de producto, y eso golpea primero al modelo de búsqueda tradicional, pero no al concepto de búsqueda, sino a cómo se distribuye la intención.
El cambio no es de canal, es de comportamiento
El usuario ya no busca como antes.
No escribe “vestido negro largo”, escribe “vestido elegante para una boda de tarde en otoño, que no sea demasiado formal”.
Eso tiene dos consecuencias claras:
Parte de la exploración se resuelve antes de llegar a tu web (respuestas generativas, comparativas, recomendaciones).
Cuando el usuario aterriza, llega con menos paciencia y más expectativas.
Aquí es donde muchas marcas están perdiendo oportunidades sin darse cuenta.
Porque siguen midiendo éxito por tráfico… cuando el juego ya va de calidad de intención.
Marca y atención siguen en social (y eso no ha cambiado)
Conviene separar bien dos planos que se mezclan constantemente:
Descubrir qué comprar
Decidir a quién comprar
La IA ayuda mucho en lo primero. Pero lo segundo sigue dependiendo de marca, contexto, confianza y repetición.
Por eso, en construcción de marca y generación de deseo, las redes sociales siguen siendo el canal dominante.
No porque sea fácil y perfecto, sino porque el usuario navega en las redes sociales sin una pregunta concreta, abierto a descubrir.
La implicación estratégica es importante:
la IA no sustituye a la marca, pero penaliza a quien llega sin ella al momento de búsqueda.
El funnel se recompone… y aparecen nuevos intermediarios
Empiezan a aparecer anuncios en entornos conversacionales.
Recomendaciones “priorizadas”.
Incluso experiencias de compra dentro de asistentes de IA.
Nada especialmente nuevo si lo miramos con perspectiva, porque cada vez que alguien controla la demanda, intenta capturar parte del valor.
La diferencia ahora es que ese intermediario puede estar antes de tu web. Por eso la pregunta relevante para un ecommerce ya no es si la IA es buena o mala, sino:
qué parte del funnel estás dispuesto a ceder… y cuál necesitas dominar tú.
Y aquí viene la parte clave.
El verdadero punto crítico es lo que ocurre dentro de tu web
Cuando el canal se vuelve más incierto, el control vuelve al onsite.
Da igual si el usuario llega desde Google, Instagram, un GPT o una newsletter, que si no entiende rápido, no confía y no encuentra lo que busca, se va.
Aquí es donde la búsqueda onpage deja de ser un “feature” técnico y pasa a ser una pieza estratégica de negocio.
Especialmente en categorías complejas como moda, joyería o accesorios, donde el problema no es el catálogo… es la decisión.
Y aquí tiene sentido poner ejemplos reales.
La búsqueda onpage como asistente de compra
Un patrón que vemos cada vez más es que el usuario no sabe el nombre del producto, ni siquiera la categoría exacta. Sabe el contexto, la ocasión o la intención.
Ahí es donde propuestas como Kimera están resolviendo un problema muy concreto, convertir el buscador interno en un asistente de compra, no en una caja de keywords.
Algunos aprendizajes interesantes de este enfoque:
Búsqueda en lenguaje natural, no en términos exactos.
Capacidad de asesorar sobre uso, combinación o adecuación.
Reducción de fricción cuando el cliente duda, compara o explora.
No es “poner un chat”. Es hacer que la búsqueda forme parte de la experiencia de venta, como lo haría un dependiente en tienda.
Me gustó cómo se explica aquí:
Y esto conecta directamente con una idea clave:
la IA aporta valor cuando reduce incertidumbre, no cuando añade capas.
SEO, IA y búsqueda interna son piezas que deben conectarse
Antes hablábamos de cómo soluciones como Omnia ayudan a estructurar el contenido para posicionar en resultados de IA.
Aquí el patrón es similar, pero en otra capa del funnel.
Fuera de tu web necesitas claridad, estructura y autoridad para ser entendible por modelos de IA.
Dentro de tu web necesitas contexto, conversación y guía para convertir intención en decisión.
Las marcas que entiendan esta doble capa van a convertir mejor, con independencia del canal de entrada.
Menos apocalipsis, más responsabilidad
Sí, el escenario es más complejo.
Sí, hay nuevos intermediarios y nuevos costes potenciales (un 4% en ChatGPT)
Pero también hay algo positivo, nunca ha sido tan evidente dónde está la responsabilidad del ecommerce.
Producto claro.
Mensaje coherente.
Experiencia cuidada.
Operaciones alineadas con la promesa.
La IA puede cambiar cómo llegan los usuarios. Pero lo que pasa en tu casa (en tu web, en tu operación, en tu experiencia) sigue dependiendo de ti.
Y ahí, más que miedo, hay margen real de ventaja competitiva.
—Andrés Barreto.
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